En el debate contemporáneo sobre la sostenibilidad, existe una dicotomía persistente: por un lado, la ingeniería avanzada diseña sistemas complejos —como ciclos Brayton con $CO_2$ supercrítico acoplados a recuperación de calor residual u optimizationes termodinámicas 4E (energéticas, exergéticas, ambientales y de exergo-sostenibilidad)— buscando la máxima eficiencia teórica; por otro lado, el ciudadano de a pie…